Se me han quedado en el tintero un montón de entradas contando el sitio donde iba a clase de japonés, enseñando fotos de la casa, contando historias sobre casas que te hablan cuando la bañera está lista, hablando de la pasión que tienen los japoneses por los programas de cocina, contando los contrastes entre construcciones nuevas y otras que se caen a cachos, hablando de la gente que trabaja en cosas “chorras”,…
Pero todos esos momentos tendrán que esperar, porque… ESTAMOS DE VUELTA
. Así que el que quiera saber algo más, que me llame para tomar un café.
Y con esta entrada este blog queda clausurado. Ha sido un placer.