El domingo fui uno de los invitados en un chaji (Una celebración de la ceremonia del té). Hasta ahora sólo había estado en clases de prácticas, y ésta era la primera vez que asistía a un chaji. No tengo fotos, y tampoco voy a extenderme mucho explicándolo, pero es bastante diferente a lo que había visto por el momento.
Todo en el chaji está preparado para excitar los diferentes sentidos de los invitados, desde la decoración de la habitación, los sonidos del agua goteando en el jardín, los olores, el sabor de la comida y del té… la verdad es que no sabría explicarlo, pero es una experiencia que merece la pena. Durante el chaji te dan de comer, y después te preparan té, pero sería injusto decir que es una “comida con café o té”. Además, Paz fue la “Mizuya”, es decir, la encargada de preparar la comida, la decoración y en general todo el chaji; aunque no llegamos a vernos, quien servía la comida y el té era Satoko.
Como nota curiosa, cada uno tenía que llevar sus boles para la comida, y a mi se me olvidaron en casa (A unos 5 km) así que a última hora me tocó salir corriendo en bici, de traje, y con un sol de espanto a buscar donde comprar unos. :-S
Por otro lado, ayer fuimos al Heian Jingu, un jardín situado en el centro de Kioto en el que todavía había un montón de sakuras en flor. Y me parece que con esta tanda de fotos (hechas con el móvil :-S) se acabó lo que se daba, ya que han anunciado lluvias, y probablemente se caigan todas las flores. El año que viene más