A principios de verano llegó a Kioto un chico canadiense, Philippe, que iba a pasar un par de meses aprendiendo en el laboratorio de Paz. Durante todo este verano hemos pasado algún tiempo con él, como el fin de semana que fuimos a hacer surf a Isonoura o el día de su cumpleaños, que aprovechamos para celebrar el “Daimonji” en el tejado de su casa.
Alba y Philippe
El Daimonji, o Gozan no Okuribi, es uno de los festivales más famosos de Kioto. Durante tres días los espíritus de los antepasados fallecidos vuelven de visita a casa; y el 16 de Agosto, para que encuentren el camino de vuelta al reino espiritual, se encienden unos fuegos enormes en lo alto de 5 montañas rodeando Kioto.

Pero esta semana tocaba despedirnos. Y como las malas noticias no vienen solas nos ha “abandonado” también Alba. Así que nos ha tocado despedirnos la misma semana de los dos
. Aunque no todo iban a ser malas noticias. La semana pasada vinieron Miguel e Izas a pasar tres semanitas por Japón. Ahora mismo están en Tokio, pero han pasado 5 días con nosotros, y volverán en una semana para pasar los últimos días también en Kioto. Y con ellos y Alba, que todavía estaba por aquí, fuimos el domingo a Kurama.
Izas, Miguel, Paz, Alba y yo
Kurama es un onsen (Baño de aguas de manantial) que hay en el norte de Kioto, y allí, en medio de las montañas, puedes bañarte desnudo, junto con un montón de japoneses. (Las japonesas se bañan a parte). Así que allí nos aventuramos Miguel y yo y… bueno, lo que pasa en el onsen se queda en el onsen

Y para terminar, este miércoles cenamos con Osaki, un compañero Paz al que el jefe había dado un poco de carne, ya que él no se la iba a comer, y Osaki decidió comerla con nosotros. ¡¡¡Y resulta que la carne era carne de Kobe!!! :_))). Así que, por una semana, el monstruo de mi barriga no exige más sacrificios
.

¡Ah, se me pasaba! Ya hay fecha para volver a España… ¡El 18 de Diciembre!